Por: Manuel Chun
Hace 17 años surgió como iniciativa de un club de amigos amantes del ciclismo de ruta y montaña, en la actualidad, la Travesía Campanabaj se ha convertido en una tradición que muestra las bellezas de San Miguel, Totonicapán y la riqueza cultural de la tierra de los pinos y las manzanas.
Aprovechar los bosques y las pintorescas carreteras fue la idea inicial encabezada por el coronel Nestor de León, presidente del comité organizador, y quien ha conducido el evento hasta darle una posición trascendental entre las diversas travesías que se realizan en Guatemala.
«El paisaje se presta pues durante la travesía se pueden visualizar diversos escenarios, desde celajes, bosques milenarios, áreas montañosas, empedrados, terracería, y el colorido de la flora y la cultura de la localidad», expresa César Norato encargado de mercadeo y publicidad de la travesía.
El crecimiento ha sido palpable año con año gracias a los diversos patrocinadores que se han unido, los cuales han puesto su granito de arena a la exitosa organización. Uno de ellos es Banrural, cuyo aporte, además del económico, también incluye la elaboración de los diplomas para los participantes, fotografías, entre otros.
«En un inicio fueron cerca de 250 participantes inscritos de diferentes lugares del país y locales quienes participaban, al siguiente año aumentó a 750, y conforme pasaron las ediciones fue en aumento», comparte Norato, sobre el incremento en la afluencia de ciclistas, al punto que en la edición anterior se alcanzó la cifra de 1125 inscritos y este año, el dato oficial fue de 1588, además de contar con representantes de Canadá, México, Costa Rica, Colombia, Europa, lo que le da un plus a nivel internacional.
«Esto la hace una de las travesías más importantes del país, tanto por la calidad de organización como el hecho de ofrecer inscripción gratuita, gracias a todos los patrocinadores que apoyan con los diferentes insumos» indica Norato, al aludir el apoyo que también reciben de la Municipalidad de Totonicapán, que ya cumplió dos años de apoyar con medallas, 500 el primer año y este con 750 las cuales se entregaron a los primeros inscritos.
Edición 2019 un verdadero éxito
El 2019 fue satisfactorio no solo por cumplir la proyección de participación, sino también por convertirse en una fiesta para la población local, una tradición que a la vez activa la economía local. ”Viene mucha gente que ocupa hoteles, hacen uso de los restaurantes, las ventas de artesanías, entre otros, por lo que se ven beneficiados tanto la economía formal, como la informal», asiente Norato sobre cómo se favorece el comercio en este lugar.
Para la siguiente edición, se tiene contemplado agregar nuevos aspectos a la travesía, como una recepción en la meta, para finalizar con una fiesta en la cual se ofrecerá a cada pedalista fruta e hidratación en un ambiente de música de marimba.
De igual forma se estudia desde ya la posibilidad de aumentar el kilometraje de la ruta, tentativamente unos tres kilómetros más o bien llegar a los 40 kilómetros de recorrido.
Así mismo, se elegirá a un nuevo homenajeado como se ha hecho en los últimos años, especialmente a quienes han destacado por el deporte totonicapense. En el 2018 y 2019 fueron Alfredo Ajpacajá y Mardoqueo Vásquez respectivamente, ambos oriundos de esta tierra y en el 2017 Manuel Rodas.
Es por esto y mucho más que desde ya se hace la invitación a la comunidad del ciclismo guatemalteco a unirse a la Travesía Campanabaj 2020 y enamorarse del paisaje y la gentileza de San Miguel, Totonicapán.




