El protagonista de nuestro segmento “Historias que Inspiran” de este lunes, es el corredor oriundo de Pacorral, Santa Lucía Utatlán, Sololá, Julián Yac del equipo Decorabaños, el “Gregario de Oro” como se le conoce en el ciclismo porque ha trabajado para los triunfos distintos pedalistas.
Pero no siempre trabajó para alguien más, en sus inicios mostró tener grandes características propias del jefe de filas de un equipo, ganando Vuelta del Porvenir a Guatemala en 2003, Vuelta de la Juventud a Guatemala 2006 y los Campeonatos Nacionales de Ruta Élite en 2011 y 2013.
Yac tuvo una niñez muy dura, desde muy pequeño le tocó levantarse junto a sus hermanos de madrugada, para ir a traer leña y trabajar en el campo antes de irse a la escuela para ayudar a su familia, ya que vivían en mucha pobreza, una situación que se vive en departamentos del occidente del país.
Por esta razón tuvo que dejar la escuela en sexto primaria para irse a trabajar con su papá, Yac recuerda que estando en quinto primaria veía pasar la Vuelta Ciclística en el km 148 a escondidas de sus papás, y soñaba con llegar a correr algún día la Vuelta.
Su familia la conformaban seis hermanos y dos papás, al ser una familia tan numerosa las oportunidades eran mínimas y su primer recuerdo de una bicicleta lo tiene a los 12 años cuando con su propio trabajo logró comprar una a Q 300.00 “en ese entonces era mucho dinero para mí” mencionó Julián Yac.
Motivado por dos tíos que practicaban ciclismo, a los 15 años comenzó a entrenar y fue cuando logró dar con la Asociación Departamental de Sololá, equipo con el que corrió la Vuelta del Porvenir en 2002 pero no consiguió el triunfo, posteriormente se propuso llegar con un mejor nivel para el próximo año y así fue como ganó la edición del 2003 teniendo 17 años de edad.
Poco a poco fue mejorando y se propuso buscar un nuevo equipo y fue cuando habló con Omar Ochoa para ser parte del equipo Hino-Xela, la repuesta fue positiva pero que no podían garantizarle apoyo monetario, a lo que Yac respondió que no le importaba y que él iba ver cómo se las arreglaba.
Su perseverancia lo llevó a hacerse con un lugar en aquel equipo, ganando una Vuelta de la Juventud y de esa forma obtuvo un pequeño apoyo económico, que a base de paciencia y mucho trabajo logró que le alcanzara para continuar su gran sueño.

Julián Yac del equipo Decorabaños, en el podio como el Campeón del Gran Premio Guatemala UCI en 2019
En 2008 su sueño se vería truncado tras un fuerte accidente durante el entrenamiento, que lo dejaría sin conocimiento por una semana, al despertar no recordaba nada de lo que había pasado y su rostro estaba desfigurado por las heridas, pero lo peor estaba por venir, Julián recibe la dolorosa noticia del fallecimiento de su hermano mayor, una etapa de su vida que lo alejó del ciclismo por un año.
Pero el destino lo pondría nuevamente en el pelotón, por medio de Don Fernando Sosa, presidente de la Federación de Ciclismo en ese entonces, quién fue hasta su casa, una casa sin ventanas ni puertas y un Julián Yac sin ningún propósito, Yac recuerda a Sosa con gran agradecimiento pues le dio dinero y una bicicleta para que volviera al ciclismo, el deporte de su vida y su regreso fue gracia a él.
Yac estuvo 7 años en el equipo Café Quetzal, luego pasó a ser parte de las filas del Decorabaños hasta la fecha, tiene un taller de bicicletas y ha corrido contra ciclistas como el costarricense Andrey Amador o el ecuatoriano Richard Carapaz del Team INEOS.
“siempre me ha gustado trabajar para mis líderes no importa quién sea, pero si en algún momento mi entrenador me lo pide, también me gusta ganar una carrera”.
“En mucha vueltas he sido gregario del Gato Medina, Nery Velásquez, Alfredo Ajpacajá, Manuel Rodas, muchos me dicen que soy un gregario de oro porque yo me entrego a todos, quien sea mi líder”.
“Muchos no entenderán el deporte, ¿por qué Julian Yac no gana? El que sabe sabe verdad, yo con mi trabajo y lo que la empresa me da me siento satisfecho porque es lo que me gusta hacer y desde niño he soñado estar en las vueltas y me han dado la oportunidad de estar”
Su compañero Manuel Rodas lo describió como “el alma del equipo” pues siempre tiene una razón para bromear y reír con sus compañeros, “si un día falta a una carrera el ambiente no es el mismo”, menciona el bicampeón de Vuelta a Guatemala.
Julián le agradece a todas las personas que lo han apoyado, tanto en Guatemala como en Estados Unidos, a la gente de Pamezabal, a los aficionados, a su familia y esposa, a su equipo y a los medios de comunicación por darlos a conocer.



