Conoce la historia de uno de tantos héroes anónimos que ha dado este bello deporte llamado ciclismo.

Guatemala tiene muchas historias que verdaderamente inspiran y sirven de ejemplo para aquellos que han tenido mejores posibilidades en la vida. Un gregario es quien trabaja para llevar a su líder a la victoria, es quizá quien más desgaste sufre y quien menos aparece en las portadas.

En esta oportunidad Duro Al Pedal conversó en exclusiva con Adolfo Vásquez, actualmente corredor del equipo Teo de Totonicapán, pero que toda se experiencia la adquirió en el desaparecido equipo, Cuajo Luna, si, el equipo con que Mardoqueo Vásquez (líder del equipo) ganó en dos ocasiones consecutivas el campeonato nacional de ruta en la categoría élite, (2018 y 2019).

Adolfo Vasquéz es originario de Aldea Chuatroj, Totonicapán, tiene 25 años de edad y es graduado de Bachillerato en Medicina.

El apellido Vásquez no es coincidencia, pues estos dos corredores son primos y ambos son oriundos de la aldea Chuatroj, Totonicapán. Fue en el año 2015 cuando el profe Bony Pérez, Director Técnico en ese entonces del Cuajo Luna, lo vio competir en una carrera de ciclismo en la que le ganó incluso a algunos ciclistas con experiencia.

“Yo antes hacía atletismo, pero un amigo me invitó a participar en una carrera de ciclismo y me motivó a introducirme en este deporte”, Adolfo Vásquez agregó que Bony le preguntó si quería entrar al ciclismo y él dijo que sí, pero que no tenía recursos para empezar y fue entonces cuando Bony Pérez le ofreció todo para iniciar.

Adolfo se sometió a dos meses de prueba, entrenando con el equipo Cuajo Luna, y aunque al inicio sufrió mucho por la cantidad de kilómetros que recorrían diariamente, poco a poco logró alcanzar el ritmo de sus compañeros.

Fue tal su esfuerzo, que llego a sentirse al nivel de su primo Mardoqueo, pero la instrucción del entrenador fue siempre trabajar para el líder del equipo, por eso siempre fue el hombre más adelantado detrás del jefe de filas del equipo.

Pero la salud le jugaba en contra y luego de ser operado  de emergencia del apéndice, pasó por una rigurosa dieta que lo hizo perder peso de manera preocupante y dejó de hacer ciclismo durante dos meses, posteriormente comenzó a sentir fatiga, un síntoma común de la anemia por la falta de hierro.

A pesar de eso y como buen ciclista nunca se rindió, siguió luchando para seguir siendo fundamental en aquel equipo que lo vio nacer, como gregario de mil batallas.

“El entrenador siempre me decía que yo era el segundo hombre del equipo y que si Mardoqueo no podía yo tenía las posibilidades de conseguir una victoria” menciona Adolfo.

Por su parte, Bony Pérez nos comentó que los dos campeonatos nacionales conseguidos por Mardoqueo, es el resultado del trabajo de todo el equipo, y que Adolfo era uno de los hombres que más trabajaba para lograrlo, “Adolfo se esforzaba para acercar lo más posible a Mardoqueo a la victoria y ya cuando su trabajo estaba hecho dejaba a su primo para que él hiciera el suyo; ganar la etapa”.

Equipo Teo Totonicapán presentado en diciembre de 2019, integrado por varios ciclistas prevenientes del Cuajo Luna. Foto: MASTV

Actualmente Adolfo Vásquez tiene 25 años de edad, su ilusión es liderar un equipo de ciclismo y el Cosami Teo de Totonicapán parece ser la oportunidad que estaba esperando, pero la situación actual derivada del Covid-19 ha dejado al equipo sin patrocinadores y su futuro es incierto.

Vásquez además de ciclista, es músico en su comunidad, toca la guitarra, la batería y el bajo, sueña con ser Campeón de Nacional de ruta y sobresalir en la Vuelta Ciclística a Guatemala, no cabe duda que ha demostrado ser una persona con mucho carácter, que lucha por sus objetivos y por eso sabemos que logrará cualquier cosa que se proponga, y que lo veremos levantar las manos en señal de victoria cuando cruce la meta que más anhela. ¡Fuerza Adolfo!

Foto de portada cortesía Byron Arriola.

 

 

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